Tejido tunecino: la magia entre el crochet y el tricot
El tejido tunecino es una de esas técnicas que enamoran a primera vista. Tiene la delicadeza del crochet, la elegancia del tricot y, al mismo tiempo, un estilo único que lo distingue. También se lo conoce como crochet afgano, aunque su nombre más popular hoy en día es “tunecino”.
En esta entrada vamos a recorrer el mundo del tejido tunecino: su origen, los materiales que se utilizan, las técnicas más importantes, sus puntos básicos, los proyectos más lindos para hacer y algunos consejos prácticos que te van a servir muchísimo si estás empezando o si ya querés dar un paso más avanzado.
Un poco de historia del tejido tunecino
El tejido tunecino no es tan nuevo como muchas personas creen. Se practica desde hace siglos en diferentes partes del mundo, y aunque no hay un registro exacto de dónde nació, se ha usado en África del Norte, Asia y Europa desde hace muchísimo tiempo.
Durante el siglo XIX, el crochet tunecino ganó popularidad en Inglaterra y Francia, especialmente para hacer mantas, tapetes y ropa de abrigo. En esa época también se lo llamaba “crochet afgano” porque uno de los usos más típicos era para confeccionar afghans, esas mantas grandes y coloridas que se tejían por bloques.
Hoy el tejido tunecino está viviendo una especie de “renacimiento”, porque cada vez más tejedoras y tejedores lo redescubren y lo combinan con el crochet y el tricot para crear piezas modernas, cómodas y llenas de texturas hermosas.
Materiales para tejer en tunecino
Una de las cosas más lindas del tejido tunecino es que no requiere demasiadas herramientas, pero sí es importante elegir bien para que el resultado sea cómodo y prolijo.
1. Agujas tunecinas
La aguja de tunecino se parece a una aguja de crochet, pero es más larga y muchas veces tiene un tope al final, como una aguja de tricot. Esto se debe a que, en el tejido tunecino, se mantienen muchos puntos en la aguja, casi como en el dos agujas.
Existen varios tipos:
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Agujas rectas con tope: ideales para proyectos pequeños como bufandas, fundas o piezas angostas.
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Agujas largas con cable (circulares): perfectas para proyectos grandes como mantas o prendas de vestir, ya que el cable permite acumular muchos puntos sin que sea incómodo.
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Agujas dobles: útiles para técnicas avanzadas, como el tunecino en redondo o proyectos que requieren colorwork más complejo.
2. Hilados
El tejido tunecino genera una trama bastante densa, por lo que conviene usar hilos suaves, con buena caída y que no sean demasiado gruesos.
Algunas recomendaciones:
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Algodón: ideal para prendas frescas, manteles y accesorios.
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Lana merino o acrílico suave: muy buenas para bufandas, chalecos y mantas.
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Mezclas livianas (algodón + acrílico): equilibran textura y durabilidad.
3. Accesorios adicionales
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Tijeras.
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Aguja lanera para coser hilos sueltos.
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Marcadores de puntos (muy útiles cuando se empieza).
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Cinta métrica.
Técnicas básicas del tejido tunecino
El tejido tunecino tiene un ritmo particular: se construye con dos pasadas, una de ida y una de vuelta.
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Pasada de ida: se levantan puntos sobre la aguja, sin cerrarlos.
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Pasada de vuelta: se cierran los puntos uno por uno hasta llegar al inicio.
Ese sistema crea una textura muy característica, firme y con un relieve especial.
Puntos básicos de crochet tunecino
Punto básico tunecino (TSS – Tunisian Simple Stitch)
Es el punto más común. Se levanta una lazada por cada “barra vertical” que aparece en la base. El resultado es una textura muy cerrada y firme, ideal para mantas y bufandas.
Punto tunecino de revés (TRS)
Se inserta la aguja por detrás de la barra vertical, lo que da un efecto muy parecido al punto revés en el tricot.
Punto tunecino de derecho (TKS)
La aguja atraviesa la barra vertical como si fuera un punto jersey. El resultado es un tejido que se asemeja mucho al tricot a dos agujas.
Punto tunecino en red (TNS)
Se levantan las lazadas a través de las hebras horizontales, generando un efecto más abierto y ligero.
Punto combinado
Una de las maravillas del tunecino es que se pueden combinar puntos básicos para crear patrones geométricos, relieves y texturas muy variadas.
Ventajas del tejido tunecino
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Textura única: combina lo mejor del crochet y del tricot.
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Versatilidad: sirve para prendas, accesorios y decoración.
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Firmeza: los proyectos quedan más compactos, ideales para mantas o bolsos.
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Variedad de puntos: permite crear relieves y diseños espectaculares.
Desventajas (y cómo solucionarlas)
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Encurvamiento: el tejido suele doblarse hacia un lado. Se puede solucionar con un buen bloqueo, cambiando de aguja o alternando puntos.
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Consumo de hilo: gasta un poco más que el crochet tradicional, así que conviene calcular extra.
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Rigidez: algunos puntos quedan más densos, por lo que conviene elegir hilados suaves y agujas más grandes.
Proyectos ideales para el tejido tunecino
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Bufandas y chales: permiten jugar con texturas y puntos.
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Mantas: el proyecto clásico del crochet afgano.
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Fundas de almohadones: el tejido queda firme y resistente.
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Prendas de vestir: suéteres, chalecos o tops con un aire moderno.
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Accesorios pequeños: monederos, estuches o bolsos.
Consejos para principiantes
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Elegí una aguja más grande de lo habitual: si usás lana para crochet 4 mm, probá con una aguja de tunecino 5 o 5,5 mm.
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Practicá con puntos básicos antes de avanzar a patrones complicados.
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No te frustres con el encorvamiento: es parte normal del proceso y se soluciona.
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Probá combinar tunecino con crochet tradicional: queda precioso en bordes y terminaciones.
El futuro del crochet tunecino
Cada vez más diseñadores incluyen el tejido tunecino en sus colecciones. Hoy lo vemos en prendas modernas, accesorios de moda y hasta en decoración minimalista. Además, gracias a internet y a plataformas como YouTube (como mi canal Amamos Tejer 💖), esta técnica está llegando a nuevas generaciones de tejedoras que buscan alternativas al crochet tradicional.
Conclusión
El tejido tunecino es un puente mágico entre el crochet y el tricot. Es versátil, creativo y, aunque al principio pueda parecer desafiante, se vuelve adictivo una vez que se domina. Con una aguja especial, un buen ovillo y un poco de paciencia, se pueden lograr proyectos espectaculares que combinan tradición con modernidad.
Si nunca lo probaste, este es el momento perfecto para animarte. Y si ya lo conocés, sabés bien que el tunecino tiene un encanto especial que siempre invita a seguir creando.
💌 Espero que esta entrada te inspire a explorar más el mundo del tejido tunecino. En mi canal de YouTube Amamos Tejer voy a seguir compartiendo tutoriales y proyectos, ¡te invito a acompañarme en esta aventura de hilos y agujas!
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